Etna

No podemos creer que sea septiembre. Otra vez. Dónde ha ido el verano? Que alguien lo haga volver!

Sin darte cuenta aparece la agenda escolar y los buenos propósitos que hemos ido recitando durante todas las vacaciones. Hacer más deporte, leer, aprender a cocinar, los repetimos con total convicción por la playa o en el chiriguito sin entender porque no se nos había ocurrido hasta ahora. Compramos todo lo necesario para asegurar el éxito: unas zapatillas de deporte, la trilogía de "Los Pilares de la Tierra", un delantal con los utensilios a juego. No vamos a fallar.

Un día parpadeas y ya llevas una semana en el trabajo. Bienvenida Realidad. No has conseguido encontrar tiempo para ninguno de tus buenos propósitos. Como puede ser? Si lo teníamos tan claro...

Nos ha pasado tantas veces que este septiembre hemos decidido cambiar de propósito. Cuando nos proponemos hacer y no lo conseguimos acabamos sintiéndo frustración y estrés, convirtiendo lo que debía hacernos sentir mejor en una línea más de la larga lista de expectativas. Es por eso que esta vez vamos a proponernos no hacer. Un ratito cada día de no hacer, a ver qué pasa. Y luego con este tiempo ya pensaremos a qué lo dedicamos.

Y para tan vital misión hemos diseñado Etna. Con nombre de volcán durmiente. Por que es como nos sentimos. Poderosas, fuertes, capaces de todo. Descansando, disfrutando de las vistas y dejando pasar el tiempo. Etna te acompaña mientras piensas qué vas a hacer con tu momento de no hacer. No te juzga, no te exige, sólo te acompaña.